Los aditivos para motores diesel son sustancias que se añaden al combustible para mejorar su rendimiento y proteger el motor. Existen diferentes tipos de aditivos, cada uno con una función específica y unas características particulares. En este post, vamos a explicar qué son los aditivos para motores diesel, para qué sirven y cuáles son los más recomendados.
Los aditivos para motores diesel se pueden clasificar en cuatro categorías principales: los que mejoran la combustión, los que limpian el sistema de inyección, los que protegen el motor y los que modifican las propiedades físicas del combustible. Veamos cada uno de ellos con más detalle.
Los aditivos que mejoran la combustión tienen como objetivo aumentar el rendimiento del motor, reducir el consumo de combustible y disminuir las emisiones contaminantes. Estos aditivos actúan sobre la calidad del combustible, mejorando su cetanaje, su estabilidad y su lubricidad. Algunos ejemplos de estos aditivos son el 2-etilhexil nitrito, el 2-etoxietano y el etileno diamina.
Los aditivos que limpian el sistema de inyección tienen como objetivo eliminar los depósitos de suciedad que se acumulan en los inyectores, las válvulas y las cámaras de combustión. Estos depósitos pueden afectar al funcionamiento del motor, provocando pérdida de potencia, aumento del consumo y problemas de arranque. Estos aditivos actúan como detergentes y dispersantes, disolviendo y arrastrando la suciedad. Algunos ejemplos de estos aditivos son el polibuteno amina, el poliisobutileno amina y el poliisobutileno succinimida.
Los aditivos que protegen el motor tienen como objetivo prevenir el desgaste y la corrosión de las piezas metálicas del motor. Estos aditivos actúan como antioxidantes, anticorrosivos y antiespumantes, evitando la oxidación, la formación de herrumbre y la generación de burbujas de aire en el combustible. Algunos ejemplos de estos aditivos son el fenol alquilado, el ácido fosfórico y el dimetilpolisiloxano.
Los aditivos que modifican las propiedades físicas del combustible tienen como objetivo adaptar el combustible a las condiciones ambientales y operativas del motor. Estos aditivos actúan sobre la viscosidad, la fluidez y el punto de inflamación del combustible, facilitando su manejo, almacenamiento y uso. Algunos ejemplos de estos aditivos son el etilenglicol monobutil éter, el metilciclopentano y el naftaleno.
Como se puede ver, los aditivos para motores diesel son productos muy útiles y beneficiosos para el funcionamiento del motor. Sin embargo, no todos los aditivos son iguales ni se pueden usar indiscriminadamente. Es importante elegir los aditivos adecuados para cada tipo de motor y seguir las indicaciones del fabricante del vehículo y del proveedor del combustible. Así se podrá aprovechar al máximo las ventajas de los aditivos y evitar posibles problemas o daños en el motor.


